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Abu Dhabi: recorrido por la capital de Emiratos y el coste real del viaje (10.374,7 €)

Hola a todos,

Para entender Abu Dhabi hay que mirar primero su historia reciente.

Hasta mediados del siglo XX, Abu Dhabi era un pequeño asentamiento costero habitado principalmente por pescadores, comerciantes y buscadores de perlas. Durante siglos, la economía local dependía de la pesca, del comercio marítimo y de la industria de las perlas en el Golfo Pérsico.

Todo cambió en 1958, cuando se descubrieron importantes reservas de petróleo en el emirato. Ese descubrimiento transformó completamente la región. Con los ingresos del petróleo comenzaron grandes proyectos de urbanización, infraestructuras y modernización que convirtieron Abu Dhabi en una ciudad completamente nueva en apenas unas décadas.

En 1971, con la creación de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi pasó a convertirse en la capital del nuevo país bajo el liderazgo de Sheikh Zayed bin Sultan Al Nahyan, fundador y primer presidente del Estado.

Desde entonces, la ciudad ha desarrollado un modelo algo distinto al de Dubai: menos centrado en el turismo masivo y más orientado a la administración política del país, a la arquitectura monumental y a proyectos culturales.

Recorrido por Abu Dhabi

26 de febrero – Qasr Al Watan

27 de febrero – Mamsha Al Saadiyat, Louvre Abu Dhabi

1 de marzo – Sheikh Zayed Grand Mosque

Qasr Al Watan

La primera visita en Abu Dhabi fue Qasr Al Watan, el palacio presidencial abierto al público.

Este complejo monumental se inauguró en 2019 y forma parte de los esfuerzos del país por mostrar su sistema político, su historia institucional y su visión cultural. Aunque sigue siendo un edificio utilizado por el gobierno, gran parte del complejo puede visitarse.

El palacio destaca por su enorme escala: grandes salones de mármol, cúpulas monumentales y una decoración geométrica inspirada en la arquitectura árabe tradicional.

Más que un palacio histórico en el sentido europeo, Qasr Al Watan es una construcción moderna diseñada para simbolizar el poder institucional del Estado emiratí.

La visita permite recorrer varias salas ceremoniales, exposiciones sobre el funcionamiento del gobierno y una biblioteca dedicada a la historia y cultura del mundo árabe.

Arquitectónicamente es un lugar impresionante, muy cuidado y claramente pensado también como símbolo del país.

Algo que nos llamó la atención fue que las normas de vestimenta eran menos estrictas. A las mujeres únicamente se les pedía cubrir las piernas. A los hombres tampoco se les exigía ninguna vestimenta especial.

Mamsha Al Saadiyat

El segundo día lo dedicamos a explorar Saadiyat Island, una isla artificial que Abu Dhabi está desarrollando como su gran distrito cultural y turístico. La primera parada fue Mamsha Al Saadiyat, una zona costera con arena blanca y aguas muy claras. Sin embargo, la experiencia fue decepcionante.

Gran parte del entorno estaba todavía en construcción, algo bastante habitual en Emiratos Árabes Unidos. Además, las playas de la zona son privadas.

Apenas pusimos un pie en la arena para hacer una foto cuando aparecieron guardias de seguridad indicándonos que no podíamos estar allí sin pagar la entrada correspondiente. Si queríamos acceder a la playa o tomar fotos con cámara había que pagar.

Este tipo de situaciones refleja una tendencia muy visible en el país: muchos espacios privilegiados están altamente privatizados y orientados a un turismo de alto poder adquisitivo.

Un aspecto positivo que sí nos llamó la atención fue la regulación del tabaco. En zonas públicas y playas no está permitido fumar.

Louvre Abu Dhabi

Después de la playa caminamos hasta el Louvre Abu Dhabi, uno de los proyectos culturales más ambiciosos de la región. El museo abrió en 2017 gracias a un acuerdo entre Emiratos Árabes Unidos y Francia que permite utilizar el nombre del Louvre y organizar exposiciones con obras procedentes de museos franceses.

El edificio fue diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel y destaca por su enorme cúpula metálica de 180 metros de diámetro.

La estructura está formada por miles de patrones geométricos que dejan pasar la luz creando un efecto conocido como “lluvia de luz”, inspirado en las celosías de la arquitectura árabe tradicional. La arquitectura es realmente espectacular y convierte al museo en uno de los lugares más fotografiados de Abu Dhabi.

La colección permanente no es enorme, pero sí interesante para una visita de unas pocas horas.

Cuando nosotros lo visitamos había además una exposición temporal de Picasso, lo que hizo que la entrada mereciera especialmente la pena.

Además, el precio de la entrada no es excesivamente caro si se compara con otros grandes museos internacionales. Eso sí, el museo está masificado.

Muchas personas acuden únicamente para hacerse fotos en las zonas más famosas del edificio. De hecho, era curioso ver las mujeres muy arregladas —maquillaje, vestidos elegantes o incluso tacones— claramente preparados para hacerse fotos en la famosa pasarela junto al agua.

En algunos momentos daba la sensación de que muchas personas no iban realmente a visitar el museo, sino simplemente a conseguir la foto perfecta para redes sociales.

Sheikh Zayed Grand Mosque

La última gran visita fue la Sheikh Zayed Grand Mosque, probablemente el edificio más emblemático de Abu Dhabi.

Inicialmente teníamos previsto visitarla el 28 de febrero, pero ese día comenzó una auténtica pesadilla logística: nuestro vuelo fue cancelado y empezó una cadena de problemas relacionados con el conflicto bélico en la región.

Finalmente pudimos reorganizar el plan y visitarla el 1 de marzo.

La mezquita fue inaugurada en 2007 y lleva el nombre de Sheikh Zayed bin Sultan Al Nahyan, fundador de los Emiratos Árabes Unidos. Es uno de los templos islámicos más grandes del mundo y puede albergar a más de 40.000 fieles.

Entre sus características más impresionantes destacan: más de 80 cúpulas, cuatro minaretes de más de 100 metros, el mayor tapiz tejido a mano del mundo, enormes lámparas decoradas con cristales Swarovski.

A diferencia de otras mezquitas que habíamos visitado, aquí las normas de vestimenta eran estrictas. Las mujeres debían cubrir completamente brazos, piernas y cabeza. De hecho, vimos a varias personas a las que no se les permitió entrar porque no cumplían completamente estas normas.

En mi caso decidí comprar una abaya y cubrir también el cabello con un pañuelo. Para los hombres las normas eran algo más relajadas, aunque también debían llevar pantalones largos y cubrir los brazos.

La visita es gratuita y el edificio es espectacular.

Lo único curioso es que para llegar a la entrada principal hay que atravesar un centro comercial subterráneo lleno de tiendas y cafeterías. Este detalle resulta llamativo porque incluso para acceder a un lugar religioso el recorrido pasa por una zona pensada para el consumo. Es una pequeña muestra de hasta qué punto los centros comerciales están presentes en todos los espacios del país.

Abu Dhabi vs Dubai

En general, Abu Dhabi nos gustó más que Dubai. Si tuviera que elegir un lugar para vivir en Emiratos Árabes Unidos, probablemente sería Abu Dhabi. La ciudad parece más habitable y algo más equilibrada.

Tiene espacios urbanos agradables, como el paseo marítimo de la Corniche, donde se puede caminar o ir en bicicleta durante kilómetros junto al mar. También hay playas públicas bonitas, como la playa pública de Corniche.

En general la ciudad está muy limpia y algunas zonas son accesibles a pie. El hotel donde nos alojamos en Abu Dhabi estaba mejor ubicado que el que habíamos elegido en Dubai, lo que hacía mucho más fácil moverse caminando.

Además, Abu Dhabi parece tener algo de contenido cultural. Entre las mezquitas monumentales, los museos y algunos espacios urbanos, la ciudad ofrece algo más que simplemente centros comerciales.

Dubai, en cambio, está construida casi exclusivamente alrededor de shopping malls y atracciones diseñadas para batir récords o hacerse fotos.

El conflicto bélico y el aumento inesperado del viaje

El plan inicial era regresar el 1 de marzo. Sin embargo, el conflicto bélico que comenzó en la región provocó cancelaciones y una gran incertidumbre en el tráfico aéreo. A partir de ese momento comenzó una auténtica odisea para intentar salir del país.

El vuelo original con Turkish Airlines no ofrecía ninguna solución clara. Intentamos entonces comprar otro vuelo con Emirates. Como ese tampoco se confirmaba, compramos otro con Etihad. Ese vuelo terminó cancelándose también. Finalmente tuvimos que comprar un segundo vuelo con Etihad para poder salir del país.

En total fueron cuatro vuelos distintos para poder regresar.

La situación fue demasiado estresante y convirtió el viaje en una experiencia muy diferente de lo que habíamos planeado.

Gastos totales del viaje

Debido a las cancelaciones y a la prolongación inesperada del viaje hasta el 6 de marzo, el presupuesto final terminó siendo mucho más alto de lo previsto.

Vuelos: 6.773,6 €
Alojamientos: 2.906,7 €
Transporte: 309 €
Supermercados: 286,4 €
Visitas: 67,3 €
Otros gastos: 31,4 €

Total del viaje: 10.374,7 €

Aquí les dejo el enlace a mi canal de YouTube:

Más sobre el viaje a Emiratos Árabes Unidos:

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