Hola a todos,
Para hoy tenía planeado un post sobre viajes, pero me enteré del suicidio de una amiga del colegio y me quedé en shock. Todos los que la conocíamos, creo que estamos en el mismo estado.
Me impactó tanto la noticia porque hace unos días le había escrito para preguntarle si sabía dónde se podía encontrar Uracit en Caracas para mi papá. Ella me respondió super linda, como siempre, y gracias a su consejo, fue que mi papá encontró la medicina.
Por eso que hoy me digan que se quitó la vida, es como que no me lo creo.
Instantáneamente me he sentido mal porque podría haber hablado más con ella, podía haberle preguntado cómo estaba, quizás podía haberla ayudado a sentirse un poco mejor…. No sé, uno piensa tantas cosas. Da rabia que sea la gente buena la que siempre se va.
Ella no fue de mi círculo cercano de amigos, pero para mí era una chama super simpática y tranquila. Además, era la que mejor nota sacaba de la clase y la admirábamos todos.
Cuando pasa algo así con alguien que fue tu compañerito de colegio, es duro. Aunque estemos más o menos distanciados, aunque estemos regados por el mundo, el vínculo que tenemos, no se rompe.
Yo me acuerdo de que siempre me decía que me la pasaba estresada y que me tenía que relajar.
La verdad siempre he vivido así, estresada por todo y por todos. Una cosa que estoy tratando de cambiar.
Intento imaginarme qué se le puede pasar por la cabeza a alguien para tomar esa decisión y tener el valor de acabar con su vida. Yo misma he dicho muchas veces eso de “lo que me dan ganas es de morirme” y también se lo he escuchado a muchas personas.
Puede pasar, que cuando nos sentimos ahogados con los problemas y solos, la muerte parece la mejor solución para dejar de sufrir.
Un amigo, quien me dio la noticia, me dijo que tenía mucho sentido de culpa porque antes hablaba mucho con ella, pero que con el trajín del día a día y el vivir siempre con preocupaciones y agobiado por mil vainas, se había alejado un poco de la gente, y había perdido un poco el contacto con ella.
Él me dijo que “cada persona va librando una batalla personal con sus demonios internos, en mayor o menor escala, cada quién tiene sus preocupaciones de las que debe salir adelante. La vaina es que no todos tenemos la misma perspectiva y quizás ni asumimos los problemas de la misma forma”.
Es totalmente cierto. Como dicen “cada cabeza es un mundo”. Yo soy de la gente que voy acumulando los rollos en la cabeza y cuando exploto, es como un huracán. También soy una persona que no olvida, pasan y pasan los años y no perdono. Ser así, es una cagada.
En estos momentos pienso en la gente con la que uno deja de hablar, la gente que dejas de ver, los amigos que pierdes, por estar ahogado en problemas y preocupaciones. Problemas y preocupaciones que, sumados a la soledad, no dan buenos consejos.
Yo he pasado varios años en un hueco negro del que empiezo a salir ahora, en gran parte, gracias a mi novio y a mis amigos.
Pienso en ella, y siento tanto que no lograra salir de eso que la ahogaba, que se hubiera tenido que tragar todas las cosas malas y los pensamientos nocivos sin alguien que la obligara a reírse, aunque no quisiera.
Siento que la vida nos acaba de dar una cachetada, a mí y a todos los que nos hemos enterado de su partida. Una cachetada para que despertemos y vivamos la vida, para que nos preocupemos sólo de lo que podemos mejorar, para que disfrutemos de nuestros amigos (aunque estén regados por el mundo), para que dejemos ir lo que nos hace estar mal y no podemos cambiar.
Hoy nos hemos enterado de su partida y nos hemos puesto tristes.
Espero que estés en un lugar mejor.
Así es, a mi la noticia también me puso triste, pero lo tomé diferente, seguro ella quería otra tranquilidad, y seguro que ya la encontró.